Reflexiones sobre el puto perro del hortelano

No tiene mucho que ver con el fanzine en realidad, pero no me resisto a filosofar un rato sobre un fenómeno típicamente internetil que me pone de los nervios.

cartel serie B

Este verano publicábamos un post sobre un  estupendo canal de Youtube llamado Openflix.Un repositorio de películas freaks de los años cincuenta, con su metraje completo, lleno de perlas cultivadas de la época, perfectamente recopiladas, clasificadas y en un estado muy razonable. Hoy anduve brujuleando por YT y he descubierto que el canal, con todo su contenido, ha sido baneado y me aparece un letrerito con el siguiente texto:  “Se ha cancelado la cuenta de openflix porque hemos recibido varias reclamaciones por infracción de derechos de copyright de terceros relacionadas con el material publicado por el usuario.”

No tengo la más mínima duda sobre la naturaleza piratilla de Openflix, me refiero a que no tendría ningún derecho cedido sobre los materiales que subía a su canal y todo eso. También estoy 100% de acuerdo en que los titulares de derechos obtengan ingresos por la exhibición de las obras, la comunicación pública etc. Pero me repatea las gónadas la actitud de la industria audiovisual, que va por ahí destrozando lo que ella está siendo incapaz de construir. Máxime cuando es un hecho que puede monetizar esos contenidos, aunque hayan sido subidos por un tercero, gracias a los acuerdos que tienen suscritos con los diferentes servicios.

En la industria abundan los tontos de los cojones cortoplacistas con exceso de dioptrías, que a estas alturas del campeonato siguen intentando poner puertas al campo. Yo estoy de acuerdo en que se suprima un contenido “ilegítimo” si de manera simultánea ese mismo contenido se hace accesible por parte del titular de derechos justiciero. Pero hacer desaparecer material de coleccionista, así porque sí, cuando seguramente nadie en casa del derechohabiente tenía la más puta idea de la existencia de esas pelis, pues me parece una cabronada estéril.

Una de las mejores cosas de servicios como Youtube o las redes P2P es que han permitido que afloraran montañas de material que no estaba en ningún sitio, cosas abandonadas por sus legítimos dueños. En el caso de la música, que es lo nuestro, sería razonable que las compañías fueran reeditando lo mucho, muchísimo, que tienen todavía en sus estanterías, y que a medida que iban recuperando ese material, banearan lo que estaba subido por la patilla. Pero no, lo que hacen, o intentan hacer,  es tratar de eliminar las evidencias de su torpeza. Eso sí, no les pidas que reediten los discos originales, poque ni saben que existen, ni les interesan lo más mínimo, ni conservan los masters…

moon martin shots from a cold night cover

Squeezing out sparksCuando chapoteo por Potifís y similares me llama mucho la atención la cantidad de discos que, pura y llanamente, no existen. Y no estoy hablando de rarezas. El disco más emblemático de Graham Parker, Squeezing Out Sparks, está desaparecido en combate (también todos los demás, pero qué menos  que tener disponible el career album, que fue top 20 en UK y top 40 en USA, en vez de una recopilación vulgaris). De John Moon Martin, que publicó bastantes discos y escribió  hits  gordos como Bad case Of Lovin’ You o Cadillac Walk, no hay nada de nada. Y si ya bajamos un peldaño a cosas como esta del vídeo, que sonó bastante en Dinamita de Rafa Abitbol, pues claro, no queda ni rastro (yo lo tengo en vinilo afortunadamente).

Este es nuestro briconsejo de hoy: capullos de la industria, antes de eliminar un contenido alegando infracción de copyright, aseguraos de que lo vais a subir vosotros !!!

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Actividades de baratillo para noches calurosas

Ciertos gozosos quehaceres familiares absorben mi energía estos días, de modo que ante la imposibilidad de postear como está mandado, me permito lanzar este briconsejo lowcost.

Si estás sin un duro, eres agorafóbico, no soportas el calor, ya no sabes qué escuchar en Potifís, te sientes hastiado por las redes sociales, y ya ni el clásico recurso al onanismo te ayuda a conciliar el sueño … si experimentas alguno de estos síntomas o una combinación de varios de ellos, he aquí una edificante actividad que puedes practicar, siempre que dispongas de una conexión decente.

Se trata de Openflix, un canal de Youtube en el que, en riguroso modo baidefeis, podrás chapotear en los curativos lodazales del cine de serie B más rancio, desde la comodidad de tu hogar. Autodefinido como “Largest collection of classic films in Youtube“, este canal hace disponibles todo tipo de títulos chocantes del tipo “Jesse James meets  Frankenstein daughter”, “Werewolf in a girl’s dormitory”, “Voyage to the planet of the prehistoric women” o “Hercules Against The Moon Men”… muy bien clasificados por temáticas y canales. Las pelis están completas y en versión original. Naturalmente, las de Ciencia Ficción y Horror ofrecen las tajadas más sabrosas.  Seguro de que Patty Critter ya se ha visto unas cuantas.

Todos adoramos la estética chocante del cine cutre de los 50 pero, reconozcámoslo, apenas hemos visto las pelis porque no se encuentran fácilmente, y fundamentalmente porque, aunque maravillosas, son insufribles… pero claro, cómo resistirse a tan rica oferta por la patilla, y más ahora que es imposible pegar ojo.

Para que la velada sea perfecta, mejor embrutecerse previamente con alguno de los combinados que el célebre barman Javier Carrascal preparó para nuestro número de verano (clica en la imagen para agrandarla y consume con moderación, este último concepto te dejamos definirlo según tu propio criterio).

Verano de 1982. Celia y Lio en Ediciones Moulinsart

Acabados los exámenes, y bajo la atenta mirada de Naranjito,  nos pusimos manos a la obra para editar el número de verano.

Para la portada, nada mejor que una refrescante imagen de Celia, personaje de literatura infantil de los años 30 creado por Elena Fortún y un clásico de nuestras mamás, hoy venerables abuelas. La ilustración (pirateada rigurosamente) era preciosa, una especie de pin up casta, y cumplía los requisitos para ser reproducida fielmente con nuestros rudimentarios medios, i.e. imagen a línea, fondo blanco.

Y siguiendo con el tema de pin-ups, ilustrábamos el editorial con una foto de Lio, starlette luso belga que por aquel entonces nos tenía  cautivados. Esta chica era estupenda, tenía un delicioso puntillo perverso y fue capaz de hacer un par de éxitos que traspasaron las fronteras de gabachilandia: Amoureux Solitaires y Banana Split.  En ese contexto la trajeron de promo y fue legendaria una aparición suya en Aplauso con un picardías transparente, para general regocijo de la audiencia. Algún tiempo más tarde, ejerciendo yo de plumilla (mal) remunerado para El Gran Musical, accedí milagrosamente a ciertas fotos inéditas de la diva teen con el famoso trapito traslúcido. Había quedado con el gran Fernando Iñiguez,  a la sazón jefe de prensa de Ariola, en el piso en el que se alojaba la multi, un casoplón en la calle Velázquez que había sido sede del Hare Krishna y aún conservaba unos tapices a lo oriental en los techos.  El caso es que, por algún motivo, la conversación se escoró hacia el tema de Lio y Fernando me regaló los descartes de una sesión fotográfica, en diapos 6×6… lo trágico es que no consigo encontrarlas, pero están por algún sitio y en cuanto dé con ellas las publico aquí, PLGDMM*.

Lio se llama en realidad Wanda Maria Ribeiro Furtado Tavares de Vasconcelos, díganme ustedes si no es ese el nombre de una estrella en toda regla, aunque un pelín largo, eso sí. Después de sus primeros discos ha seguido en activo, haciendo cosas bastante interesantes a ratos, (en Potifís hay disponible un buen recopilatorio, aunque no los discos originales, que tenían portadas muy buenas) y hasta el plasta de John Cale le produjo algunos temas. Ha trabajado en cine, en el teatro, y en la tele,  y ha cultivado su vena  arty-farty, que la tiene,  en discos de poemas musicados y colaboraciones con otros artistas de los llamados auténticos. Naturalmente, poco o nada de este material ha cruzado los Pirineos, ante la tradicional impermeabilidad que aquí mostramos hacia la cultura francesa, cuestión esta que no es por cierto recíproca y que nos hace perdernos un montón de cosas buenas.

Acaba de cumplir 50 tacos y en el interim le ha dado tiempo a tener seis hijos, así que conservemos en la retina su turbadora presencia cuando contaba sólo 17 y aparecía en TV tan maravillosamente desabrigada (hoy en día José Luis Fradejas hubiera dormido en chirona por exhibir a una menor de esa guisa).

*Acrónimo usado en internet para “por la gloria de mi madre

Abriendo boca para el número de verano: Pantones

Después de sufrir bastante con Joy Division, y a modo de transición antes de deshojar el número del verano de 1982, un poco de aire fresco con el primer disco de Pantones.

“Por si alguien lo dudaba, pasar años mascando chicle entre películas de serie B, comics e iconos pop, acaba produciendo extraños efectos secundarios. Semejante “dieta” puede convertirte irremediablemente en el raro de la pandilla, pero también puede provocar una sobredosis de imaginación y muchas ganas de hacer el gamberro”. Ante semejante declaración de principios hace falta ser muy burro para no escuchar a estos tipos inmediatamente.

Aquí se habla poco de actualidad, pero de vez en cuando colisiona uno con cosas estupendas, como Ruido Rosa, primer disco de Pantones. Si dispones del célebre servicio de streaming Potifís, puedes escucharlo pinchando aquí, en modo baidefeis legal, y amenizado además por mensajes publicitarios.

Exhibiendo fabulosa portada llega este mini Lp, o Ep con sobrepeso, no sabría muy bien cómo definirlo. Un trío chica-chico-chica, en la mejor tradición del cine para adultos, con una propuesta cuanto menos oxigenante. Canciones de menos de tres minutos, guitarras speedicas a cargo de mozo de aspecto nerd y vocalista sumamente enamorable a los mandos. Producido además por Joaquín Rodríguez de Los Nikis (y otro señor), recoge lo mejor del espíritu de hace unos cuantos años. ¿Prescindible? … seguro ¿Divertido? … mucho.

Ya lo dicen ellos: “alguien se ha atrevido a sabotear el batido de fresa y la fiesta ha comenzado”.