El número completo de Verano 1982, por la patilla

En este verano repleto de buenas noticias, una vez más desafiamos a Windows & Montoro, los DJs de moda,  con un nuevo óbolo editorial. Ahórrate 50 de las futuras pesetas con un discreto clic y rememora a la sombra de un ciruelo el trepidante estío de 1982, cuando Naranjito imponía su despiadada ley.

Después de este post tomaremos unas merecidas vacaciones blogueras hasta septiembre. Se supone que casi todo el mundo tiene un blog, cosa ésta muy discutible, así que ya sabréis lo laborioso que es mantener el ritmo de dos post semanales que nos hemos impuesto, a nuestra edad provecta. Para mantener el suspense y acabar en una buena nota, aquí va, en formato pdf y respetando fielmente nuestro legendario formato de fotocopias ligeramente torcidas, el número completo de Ediciones Moulinsart publicado el verano de 1982.

Disfruta de las entrevistas con Radio Futura y los jazzetas de Defunkt, culturízate con el artículo sobre The Associates, típica flor de un día de la época, aprende sobre Scritti Politti, Stiff Little Fingers o The  Records

… o descubre la pericia como relatista de Sabino Méndez ,  e incluso inocúlate, totalmente baidefeis, unas dosis de odio africano desde nuestra sección de noticias breves, titulada en esta ocasión “Il conforto del più completo automatismo“, como no podía ser de otra forma.

Y si, en un gesto de evidente desprecio hacia los bosques del planeta, has optado por imprimirlo, reutiliza las hojas para envolver el bocadillo, o practica el noble arte de la papiroflexia!

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Reflexiones sobre la conveniencia de copiar lo inglés a cascoporro

Probablemente con el objeto de cuadrar los pliegos, publicamos este articulillo de opinión sobre la funesta manía de la época consistente en abrazar de manera incondicional todas las tendencias musicales que llegaban de la Pérfida Albión.

Pues eso. En aquellos años surgían las modas como setas, y la inseguridad rampante de parte  del colectivo de músicos se manifestaba precisamente mediante la adopción, sin solución de continuidad, de todas las tontunas que se les ocurrían en Londres. Esto dio al traste con algunos buenos proyectos, que acusaron tanto volantazo y acabaron yendo a pique. Naturalmente esta absurda tendencia ofrecía excelentes oportunidades para el estilismo más delirante, y de alguna forma marcó el arquetipo de la movida que luego se exhibió en películas y series de TV, el rollo ese de las tribus urbanas etc.

Folklore indumentario aparte, la música en sí sufría bastante. Nuestro idioma no es el que mejor se lleva con el rockandroll en sus diferentes variantes, y si además se le impone ese baile de estilos pues apaga y vámonos. Esto lo han resuelto más tarde algunos de los llamados indies cantando en inglés, cómodo atajo que en la inmensa mayoría de los casos priva a las canciones del más mínimo atisbo de emoción.

Por supuesto hay excepciones, pero como punto de partida estoy en contra de la gente que canta en idiomas que no domina (y de los dogmas indies en general). Parafraseando a La Cabra Mecánica, “no me queda ni tiempo, ni dinero, ni güevos ni sentido del humor“.

Los Nikis lo resumieron perfectamente en 1998.

Actividades de baratillo para noches calurosas

Ciertos gozosos quehaceres familiares absorben mi energía estos días, de modo que ante la imposibilidad de postear como está mandado, me permito lanzar este briconsejo lowcost.

Si estás sin un duro, eres agorafóbico, no soportas el calor, ya no sabes qué escuchar en Potifís, te sientes hastiado por las redes sociales, y ya ni el clásico recurso al onanismo te ayuda a conciliar el sueño … si experimentas alguno de estos síntomas o una combinación de varios de ellos, he aquí una edificante actividad que puedes practicar, siempre que dispongas de una conexión decente.

Se trata de Openflix, un canal de Youtube en el que, en riguroso modo baidefeis, podrás chapotear en los curativos lodazales del cine de serie B más rancio, desde la comodidad de tu hogar. Autodefinido como “Largest collection of classic films in Youtube“, este canal hace disponibles todo tipo de títulos chocantes del tipo “Jesse James meets  Frankenstein daughter”, “Werewolf in a girl’s dormitory”, “Voyage to the planet of the prehistoric women” o “Hercules Against The Moon Men”… muy bien clasificados por temáticas y canales. Las pelis están completas y en versión original. Naturalmente, las de Ciencia Ficción y Horror ofrecen las tajadas más sabrosas.  Seguro de que Patty Critter ya se ha visto unas cuantas.

Todos adoramos la estética chocante del cine cutre de los 50 pero, reconozcámoslo, apenas hemos visto las pelis porque no se encuentran fácilmente, y fundamentalmente porque, aunque maravillosas, son insufribles… pero claro, cómo resistirse a tan rica oferta por la patilla, y más ahora que es imposible pegar ojo.

Para que la velada sea perfecta, mejor embrutecerse previamente con alguno de los combinados que el célebre barman Javier Carrascal preparó para nuestro número de verano (clica en la imagen para agrandarla y consume con moderación, este último concepto te dejamos definirlo según tu propio criterio).

La entrevista con Radio Futura en Ediciones Moulinsart

Hacía falta ser muy muy burro para no darse cuenta de cuál era el mejor grupo de Madrid en aquellos años.

Ya explicamos en un post anterior cómo eramos fans fervientes de Radio Futura, incluso durante el periodo en el que fueron objeto de la más profunda indiferencia por parte de los gurús de guardia. Realmente hubo unos meses, unos cuantos, en los que sólo un reducido número de fieles les arropaba, en modo aldea gala talmente. Nosotros formábamos parte de ese grupúsculo y tuvimos la oportunidad de charlar con ellos en su local de ensayo, por Pueblo Nuevo creo recordar, además de tomar cañas en más de una ocasión.

Naturalmente, el grupo de adeptos crecía día a día, ante lo arrollador de la propuesta musical del grupo. A diferencia de lo que hacían la mayoría de bandas, copiar con más o menos descaro lo que venía de Londres, ellos miraban hacia adelante y flirteaban con el funk, los ritmos africanos o lo latino antes de que fuera tendencia. Es lo que tiene tener talento y personalidad, permite tirar palante, y el tiempo se encarga de poner las cosas en su sitio.

Como suele pasar, había gente poniendo palos en las ruedas, concretamente los responsables de Hispavox, incapaces de entender la propuesta musical y rechazando sistemáticamente las maquetas. También se barajó la posibilidad de que el inefable Julián Ruiz se encargara de la producción, cosa que afortunadamente no llegó a ocurrir nunca y que hubiera terminado, sí o sí,  como el Rosario de la Aurora. Hay que destacar que muchas de  las canciones que ya tocaban en el verano del 82 y que los fieles cantaban a grito pelado en los conciertos (en la entrevista ya se habla entre otras de  La Secta del Mar,  Escuela de Calor, En Portugal, El Nadador, Un Africano por la Gran Vía o Historia de Playback) constituyeron el eje de su grandioso Lp La ley del Desierto, La Ley del Mar, primero que grabaron para Ariola, y que no vio la luz hasta 1984, casi dos años después de esta entrevista. En otras palabras, los señores de Hispavox tuvieron sus bien remuneradas posaderas apoyadas sobre un repertorio histórico y lo único que fueron capaces de hacer fue tratar de chantajear al grupo para que les entregara otra Moda Juvenil… en fin.

No me enrollo más. Las imágenes son clicables y merece la pena leer la entrevista porque arroja algo de luz sobre este grupo mítico (no me gusta la palabreja pero aquí creo que se puede usar) que tuvo además el buen gusto de no reunirse con fines crematísticos desoyendo, estoy seguro, muy buenas ofertas.

Por último señalar que para ilustrar utilizamos una foto que nos cedió Marivi Ibarrola, de actualidad por su libro Yo Disparé en los 80, y cuyo nombre reflejamos erroneamente como Mariavi Ibarrula. Disculpas! … con 30 años de retraso.

Rockers Vampiros en Ediciones Moulinsart, por cortesía de Sabino Méndez

En su estapa intocable, el gran Sabino Méndez colaboró con el fanzine y nos permitió publicar un relato corto con sus correspondientes ilustraciones.

A nadie se le escapa que el éxito de Loquillo se cimentó en su colaboración con Sabino Méndez y en las grandes canciones de épica rocker con pan tumaca que vieron la luz en aquellos años. La de Loquillo es una carrera ya muy larga en la que hay de todo, pero el impacto de Rockandroll Star, Cadillac Solitario, Esto no es Hawaii y compañía fue tan grande que le convirtió en personaje casi mítico de la escena estatal. Otra cosa es que con el tiempo se haya dedicado a musicar poetas, platicar con intelectuales para anunciar bancos y otras atroces ofensas al buen gusto. Mientras no vaya por ahí repartiendo pan de molde con Punset seguiremos respetándole y recordando con placer el impacto de su primer disco, y sus energéticos primeros directos en Madrid, cuando algunos rockers puristas de la meseta le esperaban a la salida para cascarle.

Pero volvamos a Sabino. De alguna forma contactamos con él y le liamos para que nos cediera el relato con sus estupendas ilustraciones de línea clara.  Recomendamos encarecidamente que cliquéis en las imágenes para leer el cuento, una pequeña delicatessen de serie B que ahora desempolvamos.

Ha llovido bastante y el rocker es ahora un tipo distinguidísimo con aspecto británico, que aparece en los medios con cierta frecuencia por su implicación en cierta Sociedad de Gestión que no osaré nombrar para evitar que esto se llene de trolls descerebrados. Gracias Sabino, nos encantó publicar El Vampiro entre nosotros. ¡Esperamos que en algún momento de debilidad sucumbas a teclear  tu nombre en Google y acabes viendo esto!

Verano de 1982. Celia y Lio en Ediciones Moulinsart

Acabados los exámenes, y bajo la atenta mirada de Naranjito,  nos pusimos manos a la obra para editar el número de verano.

Para la portada, nada mejor que una refrescante imagen de Celia, personaje de literatura infantil de los años 30 creado por Elena Fortún y un clásico de nuestras mamás, hoy venerables abuelas. La ilustración (pirateada rigurosamente) era preciosa, una especie de pin up casta, y cumplía los requisitos para ser reproducida fielmente con nuestros rudimentarios medios, i.e. imagen a línea, fondo blanco.

Y siguiendo con el tema de pin-ups, ilustrábamos el editorial con una foto de Lio, starlette luso belga que por aquel entonces nos tenía  cautivados. Esta chica era estupenda, tenía un delicioso puntillo perverso y fue capaz de hacer un par de éxitos que traspasaron las fronteras de gabachilandia: Amoureux Solitaires y Banana Split.  En ese contexto la trajeron de promo y fue legendaria una aparición suya en Aplauso con un picardías transparente, para general regocijo de la audiencia. Algún tiempo más tarde, ejerciendo yo de plumilla (mal) remunerado para El Gran Musical, accedí milagrosamente a ciertas fotos inéditas de la diva teen con el famoso trapito traslúcido. Había quedado con el gran Fernando Iñiguez,  a la sazón jefe de prensa de Ariola, en el piso en el que se alojaba la multi, un casoplón en la calle Velázquez que había sido sede del Hare Krishna y aún conservaba unos tapices a lo oriental en los techos.  El caso es que, por algún motivo, la conversación se escoró hacia el tema de Lio y Fernando me regaló los descartes de una sesión fotográfica, en diapos 6×6… lo trágico es que no consigo encontrarlas, pero están por algún sitio y en cuanto dé con ellas las publico aquí, PLGDMM*.

Lio se llama en realidad Wanda Maria Ribeiro Furtado Tavares de Vasconcelos, díganme ustedes si no es ese el nombre de una estrella en toda regla, aunque un pelín largo, eso sí. Después de sus primeros discos ha seguido en activo, haciendo cosas bastante interesantes a ratos, (en Potifís hay disponible un buen recopilatorio, aunque no los discos originales, que tenían portadas muy buenas) y hasta el plasta de John Cale le produjo algunos temas. Ha trabajado en cine, en el teatro, y en la tele,  y ha cultivado su vena  arty-farty, que la tiene,  en discos de poemas musicados y colaboraciones con otros artistas de los llamados auténticos. Naturalmente, poco o nada de este material ha cruzado los Pirineos, ante la tradicional impermeabilidad que aquí mostramos hacia la cultura francesa, cuestión esta que no es por cierto recíproca y que nos hace perdernos un montón de cosas buenas.

Acaba de cumplir 50 tacos y en el interim le ha dado tiempo a tener seis hijos, así que conservemos en la retina su turbadora presencia cuando contaba sólo 17 y aparecía en TV tan maravillosamente desabrigada (hoy en día José Luis Fradejas hubiera dormido en chirona por exhibir a una menor de esa guisa).

*Acrónimo usado en internet para “por la gloria de mi madre

Abriendo boca para el número de verano: Pantones

Después de sufrir bastante con Joy Division, y a modo de transición antes de deshojar el número del verano de 1982, un poco de aire fresco con el primer disco de Pantones.

“Por si alguien lo dudaba, pasar años mascando chicle entre películas de serie B, comics e iconos pop, acaba produciendo extraños efectos secundarios. Semejante “dieta” puede convertirte irremediablemente en el raro de la pandilla, pero también puede provocar una sobredosis de imaginación y muchas ganas de hacer el gamberro”. Ante semejante declaración de principios hace falta ser muy burro para no escuchar a estos tipos inmediatamente.

Aquí se habla poco de actualidad, pero de vez en cuando colisiona uno con cosas estupendas, como Ruido Rosa, primer disco de Pantones. Si dispones del célebre servicio de streaming Potifís, puedes escucharlo pinchando aquí, en modo baidefeis legal, y amenizado además por mensajes publicitarios.

Exhibiendo fabulosa portada llega este mini Lp, o Ep con sobrepeso, no sabría muy bien cómo definirlo. Un trío chica-chico-chica, en la mejor tradición del cine para adultos, con una propuesta cuanto menos oxigenante. Canciones de menos de tres minutos, guitarras speedicas a cargo de mozo de aspecto nerd y vocalista sumamente enamorable a los mandos. Producido además por Joaquín Rodríguez de Los Nikis (y otro señor), recoge lo mejor del espíritu de hace unos cuantos años. ¿Prescindible? … seguro ¿Divertido? … mucho.

Ya lo dicen ellos: “alguien se ha atrevido a sabotear el batido de fresa y la fiesta ha comenzado”.