Hemeroteca ochentera de la güena

Echando mano una vez más de nuestros insondables archivos, traemos hoy un buen artículo de Eugenio Haro sobre la trastienda del paritorio de los grupos de la época.

Imposible ha resultado datar con exactitud estas cinco páginas del País Semanal, pero deben ser del  81, así a ojo. A los viejos del lugar les resultarán familiares las caras de los habituales del Rockola que aparecen en la fabulosa foto de la doble página, y alguno la subirá al feisbuc y “etiquetará” a los que sigan vivos, eso fijo. Las punkettes Ye-Yé, Almudena, Silvia Lendínez, Maite (creo que más tarde señora de un Ronaldo), de  la señorita morena de la lengua fuera no recuerdo el nombre pero sí a ella, inalcanzable sex symbol de la época. Igual me pasa con el nombre del caballero de la camiseta de los Ramones (cuando no la vendían en Zara),  con otro señor que aprieta los dientes al fondo y con  la rizosa y neumática jovencita part time punk con muñequera a la derecha, espero que sepan perdonarme. También salen Iñaki de Glutamato Ye-Yé, Jane Maeztu de La Mode, uno de los Bólidos luciendo tremenda mata de pelo y el cantante de los Zoquillos  (¿Pablo?) que fue novio de Olvido Gara al menos un ratín.

Merece la pena abrir los jotapegés y leerse el artículo de Eugenio, que sabía de primera mano de lo que hablaba. Perdón por la calidad del escaneo, es lo que hay, y una pena que las fotos sean tan chicas: puede verse parte de  la primera formación de Glutamato, incluyendo a Alberto Haro, PatachoRodrigo D. Lorenzo, más tarde en  Ciudad Jardín (grupo en el que también militó Eugenio), y también a Poch, con  Alejo Alberdi y Paco Trinidad en extraña pose y adelantándose en 30 años al movimiento gafapasta. También a los Negativos (o ya eran los Monaguillosh) y a   unos mods que no identifico, pero diríase que el batería es Mario, de La Unión, cuando se le conocía como “Mariano el Mod“.

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Las Pin Ups de Victor Coyote en Ediciones Moulinsart

Frito teníamos al bueno de Victor con nuestras solicitudes, y para el número final nos cedió estas tremendas ilustraciones.

Adorábamos , como no puede ser de otra forma, la estética cincuentera y las voluptuosas pin ups de Alberto Vargas, que además había hecho la portada del Candy O de The Cars. Nuestros modestos medios o nos permitían fusilar felizmente, como era nuestra costumbre, aquellos fabulosos pibones a todo color, y por eso las enérgicas señoritas de tinta china del Maestro Abundancia nos venían al pelo. Chicas duras, auténticas y tirando a putas, en unas preciosas ilustraciones cuyos originales devolvimos religiosamente al autor.

Ya podíamos jubilarnos tranquilos. Nuestro sueño de exhibir tetas en las páginas de Ediciones Moulinsart se había convertido en realidad!!

Cordero contra pajaritos

Mientras sacamos punta al lápiz, unas disquisiciones de garrafón sobre la condición del blogger.

Cuando en 1982 publicábamos el fanzine, la suma de las tiradas de todos los números, aun con un redondeo generoso, era muy inferior al presunto número de visitas de este blog semidesértico. Sin embargo, apuesto cordero contra pajaritos a que en la época teníamos más lectores, entendiendo por lector una persona que, expuesta a la letra escrita, va y se la lee. Viene esto a cuento porque la mayoría de los que practican este moderno pasatiempo de las bitácoras son más o menos adictos a las estadísticas que tan puntualmente pueden obtenerse en internet. Piensa el blogger que visitante es igual a lector, sin acordarse de sus propios hábitos como internauta. En la práctica, muchos de los que por aquí pasan lo hacen por puro accidente o en vuelo rasante, pero claro, a uno le gusta pensar que se demoran en la atenta lectura de sus delirios, es cosa humana al fin y al cabo.

Cuando se profundiza mínimamente en las herramientas que wordpress, por ejemplo, pone a disposición del plumilla frustrado, se hace patente como muchos de los despistados que pasan por aquí venían buscando cosas muy diferentes. En nuestro caso, la palabra más buscada y por lo tanto la mayor generadora de tráfico es, tachán, Clio Goldsmith. Es más, su sola inclusión en estos párrafos, carentes del más mínimo interés, catapultarán este post al top de nuestro inane ranking, haciendo buena una vez más la célebre teoría que compara la capacidad tractora de tetas y carretas.

Las necrológicas dan también bastante juego, y así las inesperadas desapariciones de Bernardo Bonezzi y Gonzalo Garrido también han dado lugar a más visitas de las que se esperaban, al menos en estos casos se trata de personajes relevantes para nuestra particular guerra. Uno que recibe bastantes búsquedas es Pedro Munster, y también términos como Rockola, Alaska, Radio Futura, Victor Coyote, Los Nikis… en fin los más obvios.

Capítulo aparte merecen las búsquedas pintorescas que, por el motivo que fuera, terminan en casa de uno. Se encuentran conceptos apasionantes como “actuaron hoy en al fondo hay sitio“, “letras de mucisas q nadien haigan cantando” (sic), “corte de cabello sychobilly“, “imágenes tristes para pin“, “ana curra tetas” (!), “división de la huerta“, “reflexiones bonitas y cortas“, “tortilla editorial” (?), “pasando chicle a otra boca” (!!!) y mi favorita, y que me llena de esperanza, “calentonas de 30 años“.

Me gusta imaginar el breve gesto de  decepción que habrá surcado el careto de estos avezados exploradores de la red antes de abandonar para siempre nuestro pequeño pisito. Son los misterios de los buscadores, ciencia muy en boga y que se define con el palabro internetil SEO-SEM, como sabe todo el mundo. Lo que toca.

Punto pelota

Hoy hace justamente 30 años, los miembros de la redacción de Ediciones Moulinsart amanecían con tremenda resaca. El motivo, la fiesta de presentación del número de despedida del fanzine que tuvo lugar la víspera en el Rockola.

Terminado el verano, y acompañado por nuestro colaborador habitual Luis  (Cave) de La Fundación y Enrique Sauer, aka The Mexican, cumplí con el obligado viaje ritual  a Londres que en aquella época todo modernillo debía realizar. No se trataba naturalmente de una aventura de alto presupuesto, no teníamos un clavel y lo poco que atesorábamos se dedicaría a la compra de discos, tickets de conciertos y algún trapillo que lucir a la vuelta. Recuerdo un tiempo malísimo, un bed & breakfast tristón regentado por una gallega pechugona y varios conciertos, sobre todo de artistas de la onda siniestra: Killing Joke, Bauhaus con Southern Death Cult (más tarde The Cult) como teloneros. Muchas hamburguesas, dolor de pies y una maleta llena de camisetas y vinilos usados que pesaba un quintal. En el vuelo de vuelta coincidimos con Siouxsie & The Banshees, que ofrecían dos conciertos en Rockola el 29 y el 30 de Octubre. Recuerdo a la diva visitando reiteradamente el lavabo durante las dos horas de vuelo, tendría cistitis la pobre. A todo esto, habían tenido lugar las elecciones generales y Felipe González había arrasado, cosa que en realidad no nos importaba demasiado, nosotros estábamos a lo nuestro.

Justo después de llegar de Londres lanzamos nuestro número de despedida, que desgranaremos por aquí en las próximas semanas. Para celebrarlo, montamos el sarao en el Rockola, embarcando para la ocasión a amiguetes músicos en un cartel heterogéneo y sobre todo barato: Los Coyotes, buenos amigos de la casa, Alphaville con su desbordante alegría, la primera encarnación de Objetivo Birmania y los Funkcionarios, vecinos de Los Nikis que no duraron mucho creo recordar, y que tenían una cantante muy mona. A destacar lo temprano del horario, 19,30 horas y lo asequible de la entrada, 300 pelillas, no llega a dos euros. Francamente, yo no recuerdo muchos más detalles, por qué será.

Como es fácilmente imaginable, no se ganó dinero con el fanzine ni con la fiesta, pero tampoco se perdió e incluso dio para unas cañas. ¡Y hasta regalamos camisetas a los allegados! (también las pusimos a la venta pero me temo que no fueron un gran éxito)